Fidel del regresó este jueves a su histórica Cabaña de Trabajo en Villa Clara; en la alborada de su centenario, aquí pudo sentirse la fuerza de su presencia eterna, la voz que jamás se quebró, ni en los tiempos más difíciles, volvió arrancar aplausos a los asistentes a la celebración, entre ellos, jóvenes que tampoco dejarán morir las ideas de Martí y del Comandante.