¿Cómo explicar que en medio de una situación tan compleja como la que está viviendo Cuba, víctima de un bloqueo recrudecido, brutal, genocida, el Instituto de Neurología y Neurocirugía pueda estar dando pasos agigantados en una disciplina tan multisectorial y demandante de tecnologías como la telemedicina? ¿Tendrá que que ver con los recursos humanos?