La liberación de la mayor parte de los pueblos de la antigua provincia de Las Villas y los avances sucesivos del Frente de Las Villas y del Frente Norte, liderados por los comandantes Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos, respectivamente, permitieron poner en la mira a la ciudad de Santa Clara, importante enclave estratégico del país que, de caer, podría definir la suerte del tirano Fulgencio Batista.