Los trabajadores de distintos centros laborales, al unir esfuerzos para elaborar alimentos destinados a tan sensible ayuda, no solo están atendiendo una necesidad básica urgente, están ofreciendo un ejemplo de resiliencia.
En el centro de la capital villaclareña, los trabajadores de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Tecnoazúcar han sumado a su rutina una tarea extra.
Todos los martes y jueves Dayamí, realizando un esfuerzo adicional en su labor como cocinera, lleva alimentos a tres hogares de la circunscripción #1, demostrando que, incluso en tiempos difíciles, la colaboración y el compromiso social pueden marcar una gran diferencia.
Y es que la crisis ha obligado a pensar distinto, convirtiendo el esfuerzo de muchos en antídoto a la desesperanza, un acto de supervivencia colectiva con un enorme valor social.
En tiempos como los actuales, estas son actitudes heroicas que distinguen el sacrificio invisible de los trabajadores, lo hacen sin esperar nada a cambio y donan su tiempo y recursos para ayudar a otros.
