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Foto proporcionada por el autor.

La ganadería primero, la leche después (+Audio)

Jesús Álvarez López

Jueves, 16 Enero 2025 12:15

Lo más importante es estimular el desarrollo de la ganadería, y que la leche, en el nuevo escenario creado, esté presente en el mercado a precios razonables.

Cuánto hubiera deseado equivocarme cuando alerté en octubre pasado sobre lo que hoy ocurriría si en ese mes, todavía con vigorosos pastizales, ya se afectaba la leche de las dietas al acopiarse unos 60 mil litros diarios, menos de la mitad que en el mismo mes del año anterior.

Pues bien, si hacen falta unos 40 mil litros diarios para asegurar el alimento a los niños hasta los 7 años, hoy a pesar de la mejoría de la última semana todavía no se llegan a acopiar. Podríamos afirmar que es una vergüenza, pero de muy poco valdría decirlo, si la leche no aparece.  

Más atinado sería a mi juicio meditar con la mente fría ante problemas tan graves, e ir a las causas para no perdernos en el análisis. En este tema en vez de quitarle un pedacito al problema se le ha sumado un pedazo cada año, cada mes, cada semana, cada día. 

Además del deterioro de la ganadería por falta de recursos imprescindibles y también de otros problemas que dependen de los hombres, esta rama no es un oasis y el desorden creado en la sociedad con la aplicación de precios llamados de oferta y demanda incide en el desvío de su destino principal de la leche que tiene un precio oficial muy por debajo de lo que vale un simple pomo de refresco. 

No hay que seguir subiendo precios, hay que bajar los abusivos e irracionales. La galopante inflación que afecta a casi la totalidad de los productos y servicios que necesitamos todos, incluyendo los ganaderos, incide aunque no sea justificable, en su desvío hacia el segmento poblacional que puede pagar la leche y sus derivados a cualquier precio.        

Es razonable que rindan cuentas los productores que desvían la leche ante las asambleas de cooperativas, pero para eso primero tienen que funcionar las cooperativas. También tiene que funcionar la atención del sistema empresarial a las cooperativas y los grupos municipales de leche para evitar que se deje de acopiar el producto por problemas solubles. 

Y que rindan cuenta no solo los que la desvían sino los que especulan con ese alimento y sus derivados. Y lo primero que tiene que funcionar como eslabón cardinal es el termo de leche, porque allí se sabe con nombres y apellidos el plan y lo que entrega o deja de entregar cada productor. 

Pero si todo esto no resolviera los problemas, pensemos que lo más importante es estimular el desarrollo de la ganadería, y que la leche, en el nuevo escenario creado, esté presente en el mercado a precios razonables. A fin de cuentas este es un alimento que no necesitan solamente los niños, ni solo hasta los 7 años.