Hasta allí llegamos hace unos días, luego de algún tiempo sin visitarla, y pudimos comprobar cómo esta finca estatal, integrada por un pequeño colectivo, se ha posicionado como un modelo a seguir en el sector agroazucarero.
Actualmente tiene en cosecha varios cultivos, yuca, boniato, plátano y guayaba, mientras, otra parte de las cerca de sesenta hectáreas con que cuenta la finca las cubre con nuevas siembras donde está la malanga y calabaza.
Lo cierto es que allí no hay espacio vacío, porque hay un colectivo en permanente forcejeo con la tierra tratando de sacarle el máximo, integrado por doce trabajadores que dirige Andrés Concepción Rodríguez desde su propia fundación.
Las cosechas frescas de La Papaya llegan a diversos lugares, como círculos infantiles, hospitales, hogares de ancianos, mercados de Remedios, Caibarién y hasta la ciudad de Santa Clara, iniciativa que ha ganado reconocimiento y un impacto social.
Además, no deja de cumplir con su encargo en la empresa agroindustrial azucarera Heriberto Duquesne, realizando al menos, dos veces por semana, ventas a los trabajadores del ingenio, y del propio batey.
La Finca La Papaya es un ejemplo interesante de un proyecto agrícola que combina la producción de alimentos con la sostenibilidad y la innovación en el ámbito agrícola, adjunta a la empresa agroindustrial azucarera Heriberto Duquesne, de Remedios.
