Los villaclareños evocaron el aniversario 29 del regreso del Che a Santa Clara, cuando justamente en esta misma fecha, pero del año 1997, los restos inmortales del Guerrillero Heroico y sus compañeros de lucha fueron recibidos en esta ciudad, que lo acogió como un hijo, para rendirle tributo eterno y el compromiso de siempre seguir su legado y la defensa de las causas justas del mundo, una idea que fragua, una llama que nunca se apaga.
La actividad, cargada de emociones, se realizó en la Sala Caturla de la Biblioteca Provincial Martí, el mismo sitio donde los villaclareños, en nombre de toda Cuba, le rindieron, entonces, honores durante tres días con flores, poemas, mensajes y lágrimas, jornadas que estuvieron marcadas por el dolor, pero también por la certeza de que su ejemplo es imperecedero.

El homenaje fue presidido por Susely Morfa González, integrante del Comité Central del Partido y presidenta del Consejo de Defensa Provincial en Villa Clara, y Milaxy Yanet Sánchez Armas, diputada al Parlamento cubano y vicepresidenta del Consejo de Defensa en este territorio, además de jefes y oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, otros dirigentes políticos y gubernamentales, de la Unión de Jóvenes Comunistas, representantes de organizaciones de masas y combatientes de la Revolución Cubana, entre otros.
Un momento emotivo fue la entrada, en la Sala, de la réplica de la boina del Comandante Ernesto Guevara, símbolo de combate del pueblo villaclareño y de la bandera que lo acompañó desde tierras bolivianas hasta aquí, portada por alumnos de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, emblemas que presidieron de manera simbólica este tributo, junto al osario que lo trajo de regreso a esta tierra.

El teniente coronel Yasel Alfonso Bermúdez, jefe de trabajo político de ese centro y la alumna de esa entidad académica, Emily de la Caridad Castel Castillo resaltaron el orgullo de honrar la historia.
«Para mí y para mis compañeros es un orgullo estar aquí, el Che es paradigma para las nuevas generaciones, en una fecha como esta perpetuamos el legado del Guerrillero Heroico», puntualizó Emily, mientras Alfonso Bermúdez consideró que «los jóvenes necesitan ese legado, y ¡qué momento tan trascendental para evocar esa página de nuestra historia!, yo era un niño cuando sucedió aquel acontecimiento, y hoy todavía me conmueve recordar ese día que no olvida el pueblo villaclareño, cuando el Che retornó a Santa Clara, me enorgullece estar aquí con mis alumnos “Camilitos”, rememorando aquella fecha que llevo en mi corazón».
Con el arte del Centro Provincial para la Enseñanza Artística “Olga Alonso”, entre poemas, danzas, canciones e imágenes del acontecimiento histórico, las nuevas generaciones ratificaron al Che y sus compañeros de lucha que juntos seguiremos luchando por un mundo mejor.

El maestro Alejandro Sánchez, director de la Orquesta Alejandro y sus Ónix y profesor de la escuela, emocionado, aseveró que la mejor manera de perpetuar el legado del Che es educar.
A propósito, declaró el formador de varias generaciones de músicos: «Los alumnos y profesores de nuestra escuela estamos dando lo que otros nos enseñaron un día y devolviéndolo con creces, para tener jóvenes con mucha educación, con mucha savia y con conocimientos técnico-artísticos que les servirán para mañana, así lo hizo el Che; los que pensamos en grande sabemos que lo más importante es enseñar, hombres como el Guerrillero de América son héroes por todo lo que entregaron a la humanidad, y siempre van a estar presentes en nuestros corazones».
Y añadió: «fueron días tristes en aquel octubre de 1967, cuando se conoció de la muerte de Ernesto Guevara, y también aquel año 1997, cuando se produjo la llegada de la Caravana que trasladó hasta el centro de la isla sus restos y los de sus compañeros de lucha, realmente fue muy emotivo, porque era Santa Clara su lugar, él fue quien liberó a esta ciudad, damos las gracias a todos ellos por todo lo que nos legaron; hoy no solo los recordamos, sino que intentamos devolver con creces lo que hicieron por nosotros», expresó el connotado músico.
Así lo dijeron también las pequeñas Alexirán Camacho Hernández y Jade María Pérez González, estudiantes de la Escuela Provincial de la Enseñanza Artística, quienes aseguraron tener muchos sentimientos encontrados en este momento de tributo y regreso a la historia.
«Fue un honor bailar aquí, representar a mi escuela y al Che, porque hay que ser como él, fue un símbolo para nuestra ciudad, para nuestro pueblo y para el mundo entero».
«Estoy orgullosa de estar aquí en nombre de mi escuela, representar a un líder que no podemos olvidar, todos queremos ser como él», declararon estas niñas.
El 14 de octubre de 1997, los villaclareños y toda Cuba recuerdan como un hecho trascendental el retorno a Santa Clara del Che y sus compañeros de lucha. El Comandante de la Revolución e hijo ilustre de Villa Clara, Ramiro Valdés Menéndez cumplió hace casi tres décadas la misión sagrada de retornarlos a la patria y trasladarlos a la plaza santaclareña que lleva su nombre.
A esta tierra, retornaba victorioso para convocar nuevas batallas el artífice de la invasión a las Villas, el héroe de la Batalla de Santa Clara.
Así lo recuerda la profesora Silvia Bravo, profesora, vicepresidenta de la Sociedad Cultural “José Martí” en este territorio.
«Por mi edad recuerdo los días de la Batalla de Santa Clara, ver a los rebeldes entrar a esta ciudad fue uno de los momentos más lindos e intensos de nuestras vidas, conocí al Che en una oportunidad y tengo aún la imagen de él en mi mente», señaló la pedagoga.
Silvia todavía recuerda aquella noche del 14 de octubre de 1997, cuando una caravana y el cortejo fúnebre que trasladaba los restos del Guerrillero y sus compañeros de lucha llegaba a esta ciudad, un Destacamento de Refuerzo donde siempre iremos a llevar resultados.
«Ese día fue muy triste, era una ciudad en silencio, con solemnidad y amor le rendimos tributo, hoy reviví aquellos momentos cuando honramos a un héroe, la mayoría de los cubanos tenemos definido el rumbo nuestro, es el mismo rumbo que él nos iluminó, el rumbo de un mundo mejor que es posible. Hoy le volvemos a decir al Che ¡Hasta la victoria siempre!», culminó.
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