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Cuba y Venezuela: un latir por dos patrias

Cuba y Venezuela: un latir por dos patrias

Minoska Cadalso Navarro y Mónica Sardiña Molina / Vanguardia

Martes, 20 Enero 2026 17:33

Varios villaclareños que cumplieron misiones internacionalistas en Venezuela y una venezolana residente en Cuba durante los últimos 15 años ofrecen testimonios de la hermandad entre los dos pueblos.

El ataque militar de Estados Unidos a la República Bolivariana de Venezuela, el pasado 3 de enero, desató olas de repudio a la agresión imperialista sobre una nación soberana, y dejó un saldo de al menos 100 muertos y una cifra similar de heridos, en franca violación del Derecho internacional.

Maritza Isabel Prado Gallardo, gloria deportiva.
Maritza Isabel Prado Gallardo, gloria deportiva, en dos ocasiones cumplió misión en la República Bolivariana de Venezuela. (Foto: Cortesía de la entrevistada)

Pero también avivó la marea de hermandad entre dos pueblos unidos por las aguas cálidas del mar Caribe, los ideales latinoamericanistas de Simón Bolívar y José Martí, y la concreción de tales anhelos con las revoluciones guiadas por los comandantes Fidel Castro Ruz y Hugo Chávez Frías.

Cuba en el corazón de Venezuela

Maritza, Luis y Dalia ejercen profesiones distintas, pero los une el amor por la tierra de la que llevan «su luz y su aroma en la piel»: Venezuela. Los recuerdos de Zulia, Caracas, Valencia, Miranda y Táchira permanecen vivos en estos cubanos que durante años recibieron la atención, el cariño y la fraternidad de su pueblo.

También fueron testigos de jornadas de consternación, admiración y repudio por el brutal acto en el cual ofrendaron su vida 32 cubanos, que esta semana regresaron al abrazo de la patria.

Maritza Isabel Prado Gallardo, gloria deportiva, en dos ocasiones cumplió misión en la República Bolivariana de Venezuela. Sobre esa experiencia, comenta: «Me encontraba allá cuando falleció el presidente Hugo Rafael Chávez Frías. Fue un golpe duro para Venezuela, Cuba y toda América Latina, pero unió más a nuestros dos pueblos». Por estas vivencias, rechaza la intervención militar al hermano país y el vil asesinato de los patriotas cubanos, así como el de los demás caídos en el enfrentamiento.

Luis Barrios Ravelo, máster en Ciencias de la Enfermería, atesora innumerables recuerdos de la patria de Bolívar. Durante dos años caminó las llanuras de Miranda para atender a personas muy humildes. «De Venezuela traje a Cuba hermosos recuerdos. Por eso considero que es un acto criminal lo ocurrido allí, con tantas pérdidas de seres humanos; entre ellos, los 32 cubanos que demostraron, una vez más, la valentía y convicción de nuestro pueblo».

Enfermero Luis Barrios Ravelo.
El enfermero Luis Barrios Ravelo caminó durante dos años por las llanuras de Miranda para atender a personas muy humildes. (Foto: Cortesía del entrevistado)

Hace apenas unos meses regresó de la nación sudamericana la periodista Dalia Reyes Perera, quien reseñó para la Radio cubana, por cerca de dos años, el quehacer de las diferentes misiones cubanas.

«Venezuela duele. Duele mucho, como duelen la América y el mundo de hoy, donde se imponen la prepotencia y el odio. Quienes conocemos ese país sabemos muy bien de la generosidad de los venezolanos, su bondad y amor, de ese cariño que reparten por doquier, de su alegría infinita y agradecimiento por los lazos indisolubles entre las patrias de Martí y Bolívar, y entre Chávez y Fidel; por una cooperación de tantos años que nos ha hecho hermanos. Solo siento tristeza y consternación por lo sucedido», confiesa Dalia.

Dalia Reyes Perera, periodista.
La periodista Dalia Reyes Perera siente tristeza y consternación por lo sucedido en Venezuela. (Foto: Cortesía de la entrevistada)

«Pero tengo la certeza de que esta es solo una página triste de la historia latinoamericana. Hoy me siento con más razones al lado de los que aman y fundan en esta patria que es América y que es humanidad», agrega. Y evoca entonces las palabras del Apóstol: «A pedir vengo a los hijos de Bolívar un puesto en la milicia de la paz».

El Dr. Juan José Pulido López, jefe de la misión médica cubana en Argelia, permaneció en Venezuela desde diciembre de 2004 hasta marzo de 2011. Desde el estado de Táchira se desempeñó como coordinador de la misión Barrio Adentro en la frontera con Colombia, y después lo hizo a nivel nacional, con Barrio Adentro II.

En el 2005 recibió, de manos del presidente Hugo Chávez Frías, la orden Francisco de Miranda de primera clase. Ese acto lo comprometió a dedicar todos sus esfuerzos para desarrollar un programa de atención integral que llegara a los más necesitados. «Guardo en mi casa, con el mayor de los honores, esa orden», declara.

Doctor Juan José Pulido, jefe de la misión médica cubana en Argelia.
El Dr. Juan José Pulido López permaneció siete años en Venezuela y llegó a desempeñarse como coordinador nacional de la misión Barrio Adentro II. (Foto: Cortesía del entrevistado)

Como «un acto cobarde» juzga la agresión militar de los Estados Unidos y considera que fue la única manera que encontró el imperio para imponerse sobre el presidente Nicolás Maduro, «quien ha demostrado integridad y compromiso, tanto con el legado de Chávez como con el pueblo venezolano».

«Durante un encuentro con el embajador de la República Bolivariana de Venezuela en Argelia, conversamos sobre el sentimiento de cada cubano por lo sucedido. Una muestra del valor, el compromiso y la resistencia de nuestros compatriotas es el hecho de que ofrendaron su vida por defender al presidente constitucional de ese hermano país, y por eso tiene gran significado el homenaje póstumo que se les ha rendido», opina.

«El pueblo venezolano, con su presidenta encargada Delcy Rodríguez, está luchando por su soberanía. Desde Argelia les decimos que cuenten siempre con cada cubano que se encuentra brindando atención médica en este hermano país, donde las figuras de Fidel y el Che son símbolos de internacionalismo, de bondad y valores que nunca serán olvidados», concluyó el galeno.

Venezuela en el corazón de Cuba

«No quisiera tener que decir lo que dijo Bolívar, que hemos arado en el mar. No, nosotros vamos a salir victoriosos de esta. ¡Venezuela, aguanta, aguanta, que tu pueblo te levanta!». Tal parece que Fanny Ruggiero Urbáez se encuentra en una de las tantas manifestaciones que han protagonizado en los últimos días los seguidores del chavismo en defensa de su autodeterminación y por la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.

Sin embargo, desde el 2011 esta venezolana reside a miles de kilómetros de su tierra natal, y no se cansa de dar gracias a Fidel —hermano mayor de la transformación emprendida en el país suramericano a partir de 1999— y al pueblo de esta isla, que la ha acogido como una compatriota más.

Fanny Ruggiero Urbáez, venezolana residente en Cuba.
 Fanny Ruggiero Urbáez ha sido testigo, aquí y allá, de la hermandad entre ambos pueblos. En la imagen aparece junto a la mayor de sus hijas, Anaya Pérez Ruggiero, estudiante de la universidad médica villaclareña. (Foto: Mónica Sardiña Molina)

Licenciada en Trabajo Social e implicada en la Revolución bolivariana desde su génesis, Fanny fue coordinadora de varias misiones que convocaron a tantos colaboradores internacionalistas cubanos para llevar salud a los parajes más intrincados, batallar contra el analfabetismo; expandir la cultura, el deporte y la recreación, y cooperar en otros muchos sectores.

«Fue una etapa maravillosa, lo más bello que me tocó vivir. Mis dos hijas nacieron en la Revolución: una en el 2004 y la otra en el 2008, y con mis dos barrigas grandes no dejé de apoyar este proceso tan bonito», recuerda.

«Lamentamos mucho lo que está pasando en mi país. No nos separamos de esa situación. Tenemos grupos de residentes acá y el apoyo de nuestra embajada, de nuestra misión diplomática, que nos respalda. Muy triste lo que está sucediendo y siempre sentimos el apoyo de Cuba, nunca estuvimos solos. Yo puedo dar fe de eso, porque lo viví en Venezuela.

«Cuando le dieron el golpe de Estado a Chávez, el 11 de abril de 2002, Fidel nos llamó esa misma noche, nos orientó lo que teníamos que hacer, como gran amigo del pueblo venezolano, y en dos días, gracias a sus coordenadas, se restableció el orden constitucional.

«Luego, cuando falleció nuestro comandante —ya Fanny vivía en Cuba—, enseguida vino todo el mundo a mi casa. Aquí en Villa Clara crearon espacios para la firma del libro de condolencias, y nunca voy a olvidar esa multitud, una cola muy grande de cubanos firmando con amor. No se le pagó a nadie, fue un acto voluntario. Yo llegué con mis dos niñas chiquitas, y me dijeron: “Pase, venezolana”. Nunca me sentí sola en este país, y no me siento sola ahora».

Con toda razón asevera que la hermandad y el afecto que unieron a los dos presidentes desde los albores del siglo se transmitieron a sus pueblos. «Claro que quisimos mucho a Fidel, y queremos a esta patria. Los venezolanos somos hijos de Bolívar y amigos de Martí. Decía Fidel que Venezuela era la mejor amiga de Cuba, y Chávez decía lo mismo: que Cuba era la mejor amiga de Venezuela».