Seis décadas después, la reciente aprobación de la Ley del Ejercicio de la Abogacía y la Organización Nacional de Bufetes Colectivos (ONBC) busca más eficiencia de la labor de los letrados y coloca a las personas en mejor situación para la defensa y respeto de sus derechos.
Entre tantas y tan profundas transformaciones legislativas, no ha variado, sin embargo, el sentido de pertenencia del gremio.
«No hay palabras que puedan describir lo que uno siente después de haber llegado hace tantos años a esta organización como agresados de la universidad cargados de sueños», asegura Yipsi Bárbara García Fernández, directora de la Unidad de Bufetes Colectivos de Sagua La Grande
«De las manos de los más ilustres abogados aprendimos lo difícil que es ejercer esta profesión. Pero nos queda la satisfacción de que con cada cliente que llegó a nosotros tomamos como propios los problemas que eran ajenos y ayudamos a que ellos, de derecho resolvieran los problemas que, de hecho, ya habían asumido como problemas del alma», añade.
Con la presencia de Isael Rodríguez Rodríguez, miembro del Buró Provincial del Partido; Irail Trujillo Álvarez, coordinador de programas y objetivos del Gobierno Provincial y Fernando Echerri Ferrandiz, presidente de la Unión de Juristas de Cuba en Villa Clara, el acto acogió la entrega de medalla Enrique Hart, del Sindicato de la Administración Pública, a un grupo de trabajadores de relevante trayectoria en el ejercicio de la abogacía.
Además, se impuso el sello 60 aniversario de la ONBC a 32 profesionales y técnicos, vinculados por varios años a los bufetes villaclareños.
Los más jóvenes, como Camila Casas Iznaga y Elisa Maura Gutiérrez Montesinos, también celebraron la oportunidad de crecer desde las filas de los Bufetes.
«Aquí se aprende todos los días. O sea, terminamos la universidad, pero no de estudiar ni de seguir aprendiendo. Y eso es lo que esperamos como futuras abogadas, superarnos, tratar de ayudar a las personas de la mejor manera posible y crecer, aprender».
En agosto de 1965, Santa Clara se convirtió en la tercera capital provincial en abrir su unidad de Bufetes en la planta baja del Palacio de Justicia, hoy sede del Tribunal Provincial Popular Villa Clara. Más adelante, al amparo de la Organización Nacional de Bufetes Colectivos, la prestación servicios legales y especializados continuó ganando alcance y prestigio hasta llegar a todos los municipios de la provincia.
