A estas alturas, cuando el calendario oficial de inicio de molienda se incumple, fijado desde el 14 de diciembre pasado, recortar los atrasos y saldar las deudas acumuladas no será tarea fácil, en verdad, una encrucijada bien peliaguda.
Ocurre que enero se inscribe como el inicio del ciclo azucarero que se extiende hasta mediados de abril. De no tener un buen comienzo, se desaprovechan las bondades que ofrece este momento para sanar un poco las heridas abiertas a la eficiencia.

En verdad, la zafra, que debía haber iniciado hace un mes, se encuentra en una encrucijada, debido, en lo fundamental, a carencias de combustibles, que continúa siendo un muro infranqueable para quienes se empeñan en sostener la producción del dulce grano.
Lidiar con esa y otras insatisfacciones, constituye parte de los actuales desafíos por los que transitan y que, a pesar de todo, intentan superar.
Porque, déjenme decirles, que producir azúcar siempre ha sido una cualidad en sistema que necesita la combinación de muchos factores de naturaleza diversa y cuando alguno de ellos falla, como ahora ocurre con la carencia de combustible, se rompe la cadena agroindustrial.
Por otro lado, decir que, aun cuando "Héctor Rodríguez" no ha podido iniciar operaciones, se mantiene la entrega de caña a los centrales "Ciudad Caracas" y "Melanio Hernández", de las provincias Cienfuegos y Sancti Spíritus, respectivamente.
