Con la velocidad en las bases y el riesgo del cierre del encuentro, los locales apelaron a la épica desde el estadio Julio Antonio Mella para ayudar a unos maderos que siguen improductivos, pues conectaron apenas tres hits en 13 oportunidades con corredores en circulación, lo cual les complica el panorama.
Keniel Ferraz mereció la victoria, con un relevo de garantías, como acostumbró a lo largo del certamen, pese a tolerar par de anotaciones de los visitantes en el capítulo extra; asimismo, Dairon Casanova sin percibir tal castigo asimiló el descalabro.
Ambos abridores, Eliánder Bravo por los tuneros, y Randy Cueto por los villaclareños, respondieron a las exigencias, aunque en la hoja de servicios poco quedará de la porfía que escenificaron en el llamado Balcón de Oriente.
Desde la 1:30 de la tarde de mañana jueves estas selecciones disputaran el último de los capítulos de un pareo de grandes emociones.
