Every body

Julie Cohen realizadora con vasta experiencia en el género documental nos acerca al mundo intersexual en el material “Every Body”.
Tres personas superan la vergüenza, el secretismo y la cirugía no autorizada durante su infancia para disfrutar de una vida adulta llena de éxitos. Eligieron ignorar los consejos médicos para ocultar sus cuerpos y salir del armario como quienes realmente eran.
No tenía referencias de otros materiales que hablaran de este tema, incluso en pleno 2023 hay quienes ni siquiera han escuchado el término intersexual.
A través de los testimonios de River Gallo, Alicia Roth Weigel y Sean Saifa Wall, el espectador no solo comprenderá lo que ha sido vivir con su condición, sino que también será consciente del calvario que viven algunas personas que incluso ni siquiera pudieron elegir su futuro.
Además de les entrevistados, se aporta material de archivo sobre los primeros intersexuales, la manera en que algunos médicos los utilizaron como conejillos de indias y cómo surgió el activismo de ese colectivo.
Es complejo una reasignación de sexo autorizada en el caso de un transgénero, luego viene el cambio de identidad y su inserción en la sociedad, pero cuando eres intersexual te llaman hasta bicho raro. La batalla legal por leyes que los protejan, eliminar completamente las cirugías sin consentimiento y seguir promoviendo sobre el tema, son elementos muy marcados en el documental.
Quizás lo más doloroso en “Every Body” es el momento en que se habla de los padres, como por miedo, por desconocimiento, incluso por presión clínica, privan de una vida plena a estas personas.
Nunca será suficiente que estos temas salgan a la luz sea en una película, documental, corto o animado, es inhumano que se trate como experimento a quien no pidió nacer con diferentes cromosomas.
“Every Body” es de obligado visionaje para entender más, para apoyar más.
Chair tendre

Francia se atreve con una serie transgresora: “Chair Tendre”
Sasha es nueva en una clase de secundaria y no deja indiferente a nadie. Ella nació intersexual y hasta el verano pasado, era un niño. Tiene un año para averiguar quién es y decidir si se va a operar a finales de año.
Dirigida por Yaël Langmann es de esos productos que hay que ver de forma obligada. Una representación de minorías que sigue siendo tabú, de la que no se habla y menos en los audiovisuales.
Hemos avanzado en la inclusión de personajes del colectivo LGBTI, pero no es usual encontrarnos con historias de hermafroditas y ahí la importancia de esta serie.
Como es tener esta condición, la relación familiar, el entorno escolar, todo ello lo vive Sasha de manera infernal. Sus primeras experiencias amatorias, el sexo, un guion enfocado siempre desde la perspectiva de la protagonista.
El bullying que experimentan estas personas es incluso más terrible que el de un homosexual o un transgénero.
Angèle Metzger se interpreta a sí misma y aun así su trabajo es potente.
Aún queda un largo camino en este sentido, para hablar de orientaciones, de roles de género y para concientizar a los seres humanos de que el término binario está sobrevalorado.
