“El amor después del amor, tal vez, se parezca a este rayo de sol”. Si asumo La Trovuntivitis como un efímero rayo de sol.
Hoy 11 de septiembre es el día, hace veintisiete años ya.
Hoy no voy a contar nada, solo deseo que en muchos lugares de este mundo ahora, mañana y siempre, grupos de jóvenes con o sin guitarras, se reúnan para crear cosas en común, que se permitan aceptarse en la diferencia, que se ayuden a crecer y a comprender que si se dan las manos, sincronizan el corazón y empastan sus voces ayudarán a viajar más la voz de cada cual. Tampoco es que el camino sea fácil, pero siempre está el hombro del otro y todo es mucho más rico.
«Me hice fuerte ahí donde nunca vi,
Nadie puede decirme quién soy...»
«Ahora sé que ya no puedo, vivir sin tu amor»
¡Felicidades, hermanos míos!
Gracias y felicidades para Silverio, El Mejunje, el público, la ciudad y los amigos que nos han soportado siempre.
Yordan Romero
La Trovuntivitis
