«Ha fluido una energía deliciosa porque la poesía, convida. Los participantes nos hemos enlazado espiritualmente y creo que lo más importante es lo que sucedió; los versos salieron a la luz y tenemos la certeza de que nos esforzamos por ella».
Agradeció el apoyo decisivo de las instituciones culturales, las que merecen mucha atención por la labor que realizan para que la programación sea modélica. A la UNEAC, al proyecto “El más allá” y las autoridades de Cultura de Villa Clara.
En la clausura del Encuentro este domingo fueron entregados el Premio “Sed de belleza” a la joven narradora matancera Natalia Hernández y la Beca “Casa Seoane” a la camagüeyana Rosabel Pi González, en el género poesía.
«Continuaremos impulsando la joven literatura que se hace en Cuba y seguiremos convocando a estos premios en cada edición», precisó.
