Desde la concepción de proyecciones en los antiguos bateyes de Villa Clara, ya se vislumbraba la repercusión que tendría en las comunidades.
Y así sucedió: la experiencia fue sorprendente porque en su andar por las 11 comunidades que visitaron hallaron total interés- fundamentalmente entre niños y adolescentes, quienes nunca habían podido disfrutar en vivo la proyección de una película, amén de poseer un teléfono o una laptop en sus casas.
Así rememoró Olga Lidia Novoa, especialista de Comunicación e integrante del equipo.
Como se trata de comunidades desfavorecidas por la distancia y la carencia de instituciones, el programa -filmes cubanos( algunos de estreno), breves documentales o collages- resultó verdaderamente agradable para los moradores de todas las edades, quienes pudieron disfrutar al aire libre cada material.
Las imágenes que guarda el equipo atestiguan el valor sociocultural de "Allá en el batey", proyecto que volverá a recorrer las comunidades que antes fueron azucareras.
