«Conocer la rumba y los portadores de la tradición es menester para defenderla como patrimonio inmaterial de la nación y la humanidad», dijo la Máster en Ciencias Yaumara Moya en el evento teórico que se desarrolló en el Centro Provincial de las Artes Escénicas.
El acercamiento a la rumba en el contexto santaclareño es el resultado de una investigación en la que también participaron la doctora Noelia Torres y las máster Sira Jivier y Tania Bonachea, docentes de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas.

Sobre el guaguancó y el yambú, la columbia y la jiribilla como variantes rumberas; los textos narrativos en décimas improvisadas o en cantos responsoriales; los instrumentos para hacer música —desde botellas percutidas, mesas, jarros y cucharas, por citar— y la alusión a los rumberos, entre ellos entre ellos Nico Sarría, Pastor Vizcaíno, Cayito, y actualmente las agrupaciones Okokán, Oché y Awo Aché.
De esto y más se habló y produjo intervenciones como esta de Lázaro Falcón metodólogo en la dirección provincial de casas de cultura: «Existe en Cuba un Programa Nacional llamado Sembrar ideas, sembrar conciencia, y otro que tiene que ver con el racismo y la defensa del color ; la igualdad. Todos formamos parte de la cultura. Cuánto ha aportado la herencia africana a la cultura cubana y no puede haber diferencias», dijo.
Por eso queda como asunto pendiente, y urge más allá de la reflexión que la rumba no sea ritmo para ponderar solo en un festival y sea defendida en los medios de comunicación y la programación de las instituciones.
