El evento se ha dado a la tarea de rescatar y mantener esta importante tradición: «cuando la rumba suena, todo el mundo se mueve. Sucede con otros bailes cubanos pero la rumba penetra más, es más fuerte. Aunque fue sumida en los solares y tuvo sus prohibiciones, triunfó. Salió, se quedó y es para siempre», aseveró.
La cita tuvo lugar en el Centro de Promoción Cultural Latinoamericano, donde se escuchó una conferencia sobre los asentamientos africanos en Ranchuelo, con la autoría de Silvia Padrón Jomet y Tania Bonachea Macías, del Centro Provincial de Casas de Cultura.
Por su parte, el investigador Alejandro Batista López acercó a los presentes al libro de Martha Esquenazi sobre los cantos de cuna tradicionales cubanos, muy originales al mezclar coplas del Romancero español con los ritmos africanos; por eso se trata de una joya del arte popular cubano.
Representantes de los grupos Awó Aché y Okokán ofrecieron sus interpretaciones rumberas, y este último recibió el reconocimiento por haber obtenido en 2025 el Premio Memoria Viva.
Y argumentó Bonachea García que «la Rumba fue declarada Patrimonio Cultural inmaterial de la Humanidad y es un movimiento músico danzario de convocatoria masiva: al barrio, a la comunidad. Hasta el que no sabe bailar mueve los pies cuando oye la Rumba».
Las compañías Oché, de Santa Clara, y Renacer rumbero, de Camajuaní, integran el grupo que defienden aquí la tradición músico danzaria; Sagua es una importante plaza con Pablo López de la Paz, uno de los promotores de la tradición más importantes de la isla; y el Cabildo Kunalumbo siempre ha sido sede de este evento que ya celebró su pequeño Festival Timbalaye 2026, precisó.
El evento celebra este año las 6 décadas de la primera edición de la novela testimonial "Biografía de un cimarrón", libro del narrador, ensayista, poeta y etnólogo Miguel Barnet, autor de la historia de rebeldía y dignidad contada por un cimarrón, obra que ha tenido más de 70 ediciones y ha sido traducido a varios idiomas.
La Rumba: así la define Antonio Luis Torriente, quien apoya su defensa en Okokán: «Nosotros buscamos la manera de ponerle un poco más, de argumentarla. Nosotros nacimos con ella, que es símbolo de cubanía».
