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Santo Domingo se rinde ante el dominio de la lucha femenina cubana
Foto: Ricardo López Hevia.

Santo Domingo se rinde ante el dominio de la lucha femenina cubana

Miguel Manuel Lazo , enviado especial / Granma

Lunes, 03 Agosto 2026 14:19

Las gladiadoras antillanas dominaron el torneo con cinco podios de seis posibles, incluidos cuatro títulos.

El Pabellón de Deportes de Combate de esta capital se convirtió este sábado en otro escenario de consagración de la lucha femenina cubana.

Las gladiadoras arrollaron en estos Juegos Centroamericanos y del Caribe, al colocar a cinco de sus seis integrantes en el podio de premiaciones, con saldo de cuatro coronas y una presea de bronce.

Cada proyección, cada pegada y cada punto sobre el colchón fue dedicado por las atletas a su mentor Filiberto Delgado, el emblemático entrenador que no pudo acompañar a la delegación en suelo quisqueyano debido a quebrantos de salud.

La encargada de abrir la brecha victoriosa en la división de los 50 kilogramos fue la joven granmense Greili Bencosme, quien asumió la alta responsabilidad de cubrir el puesto de la subcampeona olímpica de París-2024 Yusneylis Guzmán. Bencosme encaró la final ante la mexicana Mercedes Castillo, rival que la había derrotado recientemente en el Campeonato Panamericano.

En el segundo periodo, tras superar una amonestación por pasividad en el primer minuto, la atleta de Jiguaní ejecutó una maniobra de movimiento amplio durante los 30 segundos de penalización para tomar ventaja de cuatro puntos. Sin dar margen de reacción, extendió su ataque hasta conseguir la victoria por pegada.

«Esa derrota en Estados Unidos era una espinita que tenía que sacarme. Me concentré en marcar cuando me cantaron la pasividad y salió la técnica. Todo lo que somos en el colchón se lo debemos al profesor Filiberto», expresó Bencosme con lágrimas.

En los 53 kilogramos Laura Herin desató un vendaval ofensivo frente a la venezolana Alexa Álvarez. Tras dominar el marcador por 6-3, la cubana selló su triunfo también por la vía de la pegada, convirtiéndose en la única luchadora del equipo que logra revalidar el título conquistado en la edición anterior de San Salvador-2023.

Durante la presencia en la zona mixta, Herin fue sorprendida por una llamada telefónica desde La Habana del propio Filiberto Delgado. «Profe, aquí está su victoria, todo es por usted», le dijo al auricular. Minutos después, la prensa le confirmó que su oro representaba la medalla dorada número 1 950 de Cuba en la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. «Saber eso me hace aún más feliz, todo lo hago en el deporte para regalarle alegrías a mi pueblo», afirmó.

La bronceada mundial Sub-23 Yaynelis Sanz debió apelar a su fortaleza sicológica en los 57 kilogramos tras verse abajo 0-3 en los primeros compases frente a la mexicana Bertha Rojas. Tras recortar la diferencia a 2-3, Sanz mantuvo una presión asfixiante en el segundo parcial para marcar los dos puntos de la ventaja definitiva (4-3).

«El combate se me complicó porque ella trabajó bien por dentro, pero yo tenía tantos deseos de ganar que jamás me vi derrotada. Recordé lo que nos enseñó Filiberto: no hay luchadora cubana que se rinda», manifestó Sanz, quien también sostuvo un emotivo diálogo telefónico con su entrenador tras la victoria.

La máxima referente de la disciplina en la Isla, Milaimys Marín, combatió en la final de los 76 kilogramos con un ímpetu arrollador ante la venezolana María Acosta, al derrotarla 7-0. Para la laureada gladiadora –multimedallista olímpica y mundial en diversas categorías–, este oro poseía un valor simbólico único.

«Esta era la única corona que me faltaba en mi carrera. No haber ganado en San Salvador-2023 era algo que no me dejaba dormir tranquila, a pesar de los resultados posteriores. Salí a luchar como si me fuera la vida en ello», confesó Marín.

La estelar atleta reflexionó, además, sobre el mérito colectivo de la comitiva: «El profesor Filiberto sabe que esto es el fruto de su esfuerzo y del cariño mutuo. A pesar de todas las dificultades que tuvimos en la preparación, sin bases de entrenamiento internacionales y compartiendo los problemas de nuestro pueblo, este es un equipo comprometido con la victoria y aquí lo demostramos».

La cosecha se completó en los 62 kilogramos con el bronce de María Fernanda Santana. La monarca de San Salvador dio una lección de pundonor y coraje al subir al podio con una severa molestia en su rodilla izquierda, asegurando que las cinco representantes cubanas en las fases finales regresaran a casa con un metal sobre el pecho.